Una transformación total de la fachada, el porche y el patio Infantil con estos tres murales encadenados que se inspiran en la naturaleza, el color, la diversidad y la vida que se respira en el centro. Los colores armonizan con la perfilaría verde del edificio y el entorno arbolado del patio, logrando coherencia y continuidad visual entre todos los espacios.
En la fachada exterior, el mural con grandes flores, hojas y pequeños animales simboliza la sostenibilidad y el cariño hacia el entorno. Un gran camaleón en la entrada conecta visualmente con la fachada y con el patio infantil, acompañado de aves y mariposas que se integran en la estructura del espacio, invitando a entrar al colegio con una sonrisa.
En el patio infantil, un tigre y un elefante adorables sirven de nexo con la fachada y juegan y leen con un grupo de niños y niñas que a su vez transmiten valores como la la igualdad, la amistad y el respeto, creando una comunidad inclusiva y alegre.
En el porche trasero retomamos un lenguaje vegetal con motivos sencillos, arcoíris y pequeños animales, cerrando visualmente el recorrido y manteniendo la armonía con el resto de zonas.