Muy integrado en la arquitectura del edificio, este patio infantil se inspira en la naturaleza, el color y la diversidad. Partiendo del zócalo burdeos, el logotipo azul y verde, las ventanas en amarillo ocre y las fachadas blancas, este diseño mantiene una continuidad cromática y une visualmente el conjunto.
En la zona del huerto, el mural destaca la conexión del alumnado con la naturaleza y la sostenibilidad, mostrando a niños y niñas cuidando plantas y rodeados de pequeños animales que simbolizan el respeto por el entorno.
La composición continúa con un tramo floral, lleno de frescura y movimiento, que también incluye un par de figuras infantiles semiocultas entre la vegetación, para terminar con el gran mural de la pared frontal. Una escena con niños y niñas de diversas edades y orígenes en torno a un gran corazón reflejan valores como la convivencia y la amistad. Un gran sol preside la escena, creando una atmósfera cálida y luminosa.
Hemos incorporado el logo del cole de forma sutil en el centro del corazón, escrito con caligrafía infantil para no restar protagonismo al institucional (situado en lo alto de la fachada).